Si el cielo tiene una sucursal, esa es Cali; por lo menos en Sudamérica, si se lo preguntamos a los caleños, desde luego, quienes dicen que “Cali es Cali y lo demás es loma”. Hablamos de una de las ciudades más antiguas del continente americano -fundada en 1536- y la tercera más poblada de Colombia. Cali es reconocida como la capital mundial de la salsa, un género musical que nació aquí entre los años 60 y 70 cuando los locales querían música con más ritmo, y hoy es parte de su identidad, celebrando el Festival Mundial de la Salsa y la Feria de Cali con su propio Salsódromo. Cali es también el tercer centro económico de su país (después de Bogotá y Medellín) y la principal región azucarera, con hermosos paisajes para apreciar bañados por los ríos Aguacatal, Cali, Cañaveralejo, Cauca, entre otros. Más allá de la música, otro de sus grandes atractivos es la gastronomía, con una interesante herencia de sabores españoles, africanos e indígenas que se traducen en platos inigualables como el aborrajado valluno o el arroz atollado. Por otro lado, como capital del departamento de Valle del Cauca, la cultura también se vive en recintos como el Museo Arqueológico La Merced o la imponente estatua de Cristo Rey. Gracias a su clima espectacular, cualquier mes del año es ideal para visitar, a tan solo unas horas en avión desde Ciudad de México gracias al vuelo directo de Aeroméxico que consolida con esta cuarta ruta su presencia y conectividad con Colombia.