Fantástica realidad

Cuando una imagen fusiona la nostalgia de antaño con la modernidad de nuestros tiempos de forma magistral, la perspectiva hipnótica del imaginario de Marcos Martínez es la que está detrás de dicha ilustración surrealista.

Diversas corrientes culturales han surgido a lo largo de la historia, especialmente en el tema del arte, que si bien hace siglos surgió como una representación artística reflejo de la época, ahora se ha convertido en una industria que equivale a miles de millones de dólares. Es precisamente alrededor de la primera década del siglo XIX, al margen de la Primera Guerra Mundial, que surge “el dadá” (1916), una postura cultural nacida en Suiza -específicamente en el Cabaret Voltaire, en Zúrich- como una respuesta contra los valores tradicionales del arte por considerarlos como pensamiento elitista, llegando a caer en la categoría de antiarte; si bien su cuestionamiento llegaba aún más allá, hasta la lógica de Occidente, lo relevante en este caso es la expresión artística a la que dio origen. Los artistas dadá se basaban en la rebeldía para producir obras que desafiaban la moral burguesa, resultando en collages u obras de tipo readymade (uso de objetos ya construidos, como el urinario de Marcel Duchamp). Esta mezcla de elementos que oscilan entre los ya existentes y los que surgen del imaginario colectivo en su momento fueron pilar del (ahora llamado) dadaísmo y también parte importante en la inspiración del trabajo de Marcos Martínez. Este diseñador, nacido en Alicante (España), se ha hecho un nombre por sí mismo gracias a su forma tan característica de darle vida a imágenes nuevas a partir del uso distinto de otras que ya existen. Como buen creativo, su inquietud por el dibujo y darle rienda suelta a su imaginación viene desde muy pequeño, si bien Marcos no recuerda el momento exacto en que comenzó a plasmar en papel sus ideas, sí tiene muy claro que lo que hacía era copiar los personajes de las caricaturas que veía en la televisión, como los Hombres X o Los Picapiedra. Ya mayor decidió matricularse en la Universidad Politécnica de Valencia, de donde se licenció en Bellas Artes, y posteriormente consiguió el grado de maestría en Producción Artística en este mismo recinto académico. Dicha formación ayudó a perfilar su estilo, incluyendo -además del estilo dadá- al surrealismo como parte de su sello personal; si bien entre sus referentes se encuentran figuras destacadas de dicha corriente como René Magritte o Robert Rauschenberg, el uso del color y propuestas de composición son de igual forma tomadas en cuenta al momento de aterrizar una idea. En el año 2005 Martínez hizo el debut de sus primeras obras en una exhibición colectiva en la Junta de Ciutat Vella en Valencia (ciudad que es su actual residencia), y desde ese momento su carrera profesional no ha hecho más que ir en ascenso.

4-ILUSTADOR
5-ILUSTADOR

Sus ilustraciones, que en varias ocasiones podrían ser calificadas de “raras”, en realidad dotan de un nuevo sentido a momentos cotidianos de antaño y también de la actualidad; la peculiaridad de su trabajo está en el cambio de perspectiva que realiza con las mismas. Llegar a este punto solamente podría ser resultado de un proceso creativo que ya es interesante por sí solo, ya que normalmente pensaríamos que él tiene una idea y busca la manera de materializarla, sin embargo, sucede exactamente lo contrario. Marcos primero se da a la tarea de emprender la búsqueda sumergiéndose en archivos fotográficos antiguos, pasando poco a poco sus páginas hasta encontrar algo que llame su atención y planta la semilla para desarrollar algo más; eso debido a que tratar de encontrar algo específico y preconcebido sería bastante complicado, aunque en algunas ocasiones sí que lo ha hecho. Entre sus lugares predilectos para buscar este tipo de materiales están la Biblioteca Nacional de Estados Unidos o la de Inglaterra, a partir de cuyas imágenes (libres de derechos de autor, por supuesto) una vez que elige con la que va a trabajar ahora sí da inicio la descontextualización para formar la base del collage, la cual generalmente es en blanco y negro dado el origen de la fotografía; como un siguiente paso está la selección de los elementos externos y/o modernos que seguirán dando forma a la idea, así como la paleta de colores para complementar el cuadro completo. El resultado es una ilustración con personalidad propia, si bien podría pasar por arte vintage o de carácter nostálgico, a pesar de tener esas características dados los elementos utilizados, la obra es mucho más profunda que eso. Hablamos de una obra de corte prácticamente hipnótico que inmediatamente te atrapa y te invita a adentrarte en un universo onírico que sigue diversas aristas al mismo tiempo. La técnica empleada también juega un papel bastante relevante en el desarrollo de lo plasmado; cuando Marcos utiliza un programa digital en computadora le permite cambiar elementos de una fotografía ya existente para conseguir al punto lo que él quiere al quitar o añadir cosas según lo que convenga, por otro lado, si se decide ir por el camino de la pintura en óleo, podríamos decir que es un trabajo mucho más artesanal al no contar con la precisión del ordenador, ya que en principio hay que esperar a que la pintura seque, lo cual en ocasiones ha colmado la paciencia del artista. Sus obras, plagadas de ironía y dobles sentidos como parte de la personalidad de Martínez, van de la mano con el contraste que busca entre las imágenes que aparentemente no tienen relación alguna, puesto que él siempre le da prioridad a cuidar la estética en vez de buscar un significado coherente, y deja la puerta abierta a que el espectador lo busque, tal como sucede con las obras surrealistas. Además de las exhibiciones clásicas, su trabajo se puede apreciar en material comercial de eventos o marcas españolas.

6-ILUSTADOR
7-ILUSTADOR